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Amanece en Panajachel (Guatemala); sentado en uno de los pantalanes del Lago Atitlán

18 de septiembre de 2011

¿Legalizar la prostitución? en el # 1 de Criminología y Justicia

La Sociedad Criminológica Balear acaba de publicar el número 1 de su nueva revista on line Criminología y Justicia, dirigida por Jose M. Servera, donde encontrarás diversos artículos (sobre las aulas de convivencia como medida para prevenir la violencia escolar; la evolución de los feminicidios; la clasificación de la violencia; el positivismo de Lombroso, o la primavera árabe) y secciones escritas por los habituales blogueros del diario digital homónimo, donde se reflexiona sobre cómo ha evolucionado la población penitenciaria española, si es justo que el preso más antiguo del país sea un infractor condenado por delitos menores, por qué no se deroga la nefasta ley del jurado y -por lo que a mi se refiere- mi habitual sección de in albis te plantea si hay que legalizar la prostitución. Puedes leer la revista entera pulsando en este enlace.

6 de septiembre de 2011

Dickens y la prisión por deudas en CONT4BL3 # 39

Hasta mediados del siglo XIX, las prisiones británicas fueron instituciones privadas que se gestionaban mediante los beneficios que obtenían de una renta de alquiler denominada jailer's fee (los honorarios del carcelero). En una de aquellas masificadas cárceles –la prisión por deudas de Marshalsea (Londres)– pasó parte de su infancia el novelista más famoso de la época victoriana, Charles Dickens (1812–1870) por culpa de la insolvencia de su padre, con el que acabó compartiendo celda el resto de la familia, algo habitual en aquel tiempo. Esa traumática experiencia infantil explica por qué ningún otro autor ha sabido plasmar como él las penurias de los niños y la vida carcelaria en sus novelas David Copperfield (probablemente, la más autobiográfica), Oliver Twist y, sobre todo, en La pequeña Dorrit. Esta es la curiosa historia que puedes leer en mi sección contabilizARTE, en el número 39 de la revista CONT4BL3.