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Debajo del caballo bicéfalo que el muralista José Clemente Orozco pintó en la bóveda del Hospicio Cabañas
Patrimonio de la Humanidad desde 1997. Se encuentra en Guadajara | Jalisco | México

18 de julio de 2013

Curso de formación on line: Toda la verdad sobre la mentira

Aunque la mentira ha formado parte de todas las culturas del mundo, desde los tiempos más antiguos, y los científicos han investigado que el ser humano aprende a mentir con apenas tres años de edad, ¿qué sabemos realmente sobre esta expresión? ¿Cuál es su alcance? ¿Tiene efectos jurídicos? ¿Cómo podemos identificarla e incluso desenmascararla? Ingeniería emocional te propone descubrir Toda la verdad sobre la mentira en un curso de formación on line de 25 horas formado por cuatro unidades didácticas [1. El cristal con el que se mira: verdades y mentiras en la Criminología; 2. La mentira en los tribunales de justicia; 3. Psicología de la mentira; y 4. Detección de la mentira y de la simulación] que será impartido por el psicólogo Jaime Gutiérrez, el profesor de Derecho Tomás Montero y por mi, que he preparado la parte criminológica, con diez apartados donde tras conocer la curiosa historia de los 1.000 cuadros falsos de Elmyr de Hory, nos preguntaremos si un acusado tiene derecho a mentir [conoceremos qué fue la Ley de Fugas o si tiene consecuencias utilizar el suero de la verdad] y si, por su parte, las víctimas tienen derecho a conocer la verdad; estableceremos cómo se determina la edad legal penal de una persona que miente sobre su fecha de nacimiento (un problema habitual con los menores inmigrantes que llegan en patera); sabremos si las fotocopias sirven como medio de prueba, a qué se llama un matrimonio blanco y si se encuentra tipificado revelar la identidad de los espías. Finalmente, hablaremos de mentiras y estadísticas -¿es verdad que las tasas de criminalidad son más altas en el Sur de Europa o solo es un falso mito?- y sabremos los hechos reales que se esconden tras el argumento de algunas películas.

10 de julio de 2013

Frenología: in dubio pro "feo" en QdC # 21

El curioso juego de palabras que da título a este in albis hace referencia a dos leyendas urbanas relacionadas con la frenología que se vienen comentando por toda Europa desde mediados del siglo XIX pero que, en el XXI, sólo pueden documentarse por fuentes escritas secundarias que simplemente las reproducen, citándolas de manera parcial: la primera se refiere a la curiosa forma de impartir justicia del Marqués de Mascardi, en Nápoles (Italia), entre 1778 y 1782, según la cual, siempre que un criminal condenado á muerte debía sufrir la pena sin haber confesado sus crímenes, á pesar de la convicción provada por testimonios suficientes, le hacía comparecer ante sí, ecsaminaba atentamente su fisonomía y luego su cabeza, y por lo que en ellos observaba daba la sentencia definitiva. Esta atípica forma de condenar a un imputado por el mero hecho de que su cara o su cabeza no cumplieran con los cánones de belleza, parece que tuvo un antecedente en el Derecho Romano; en concreto, con la segunda leyenda: el presunto Edicto de Valerio –que, de nuevo, sólo existe en citas parciales– según el cual, se atribuye a este emperador que apenas ocupó el trono de Roma durante unos cuatro meses, a comienzos del siglo IV, la siguiente máxima: Cuando tengas dudas entre dos presuntos culpables, condena al más feo; es decir, parafraseando el célebre aforismo latino, en este caso sería: in dubio pro feo. Este artículo forma parte del contenido del número 21 de la revista Quadernos de Criminología.

6 de julio de 2013

¿Por qué se diferencia entre hurtar y robar? en Criminogénesis # 10

Estos dos tipos penales son un buen ejemplo de cómo, en ciertas ocasiones, algunos delitos se tipifican de acuerdo con unos viejos estereotipos –ajenos al Derecho– que reflejan otras motivaciones (morales, éticas, religiosas, sociales o políticas) propias de otros tiempos; en lugar de ceñirse a estrictas razones jurídicas, criminológicas o de política criminal. Sólo así se explica que persista la sustantividad del robo con respecto al hurto cuando, en ambos casos, el bien protegido es el patrimonio de la víctima. El artículo que he publicado en el nº 10 de la revista mexicana especializada en Criminología y Derecho Penal, Criminogénesis -dirigida por el profesor de la UNAM Alejandro Carlos Espinosa- trata de responder a esa pregunta, analizando cuáles han sido sus antecedentes histórico-jurídicos y su evolución hasta llegar a la actual regulación, tanto en España como en el Derecho Comparado.