La mañana del 21 de agosto de 1911, el cuadro más famoso de Leonardo da Vinci desapareció del Louvre sin dejar rastro.
Era lunes, el día en que, habitualmente, el museo permanecía cerrado por descanso del personal y, en principio, nadie pensó en un robo sino en el estudio que estaba preparando los nuevos catálogos y que, sin previo aviso, solía trasladar las obras para fotografiarlas buscando una mejor iluminación. Los nervios se desataron el martes cuando el museo abrió sus puertas y, en el Salón Carré, el hueco de la Joconde continuaba vacío. Intervino la policía, se llamó al famoso investigador Alphonse Bertillon para que buscase alguna pista en el lugar del crimen, tomaron las huellas dactilares de todos los empleados, destituyeron al director, sancionaron a los vigilantes, se cerraron las fronteras del país e incluso detuvieron al poeta Guillaume Apollinaire y al pintor malagueño Pablo Picasso como principales sospechosos, pero todo fue inútil, pasó el tiempo y, dos años después, se había perdido toda esperanza de volver a encontrarlo. En el número 26 de la revista científica Quadernos de Criminología he publicado un artículo sobre la historia de aquel robo que convirtió el retrato de Mona Lisa en un verdadero icono artístico y una de las obras cumbres de la pintura universal.
5 de noviembre de 2014
30 de octubre de 2014
«Ciclo de conferencias y talleres» en México
Del 14 al 29 de octubre de 2014, la Sociedad Mexicana de Criminología capítulo Nuevo León y el Grupo Criminología y Justicia organizaron un ciclo de cinco congresos que, correlativamente, se celebraron en México DF, Oaxaca, Guadalajara (Jalisco), Villahermosa (Tabasco) y Minatitlán (Veracruz) -con la colaboración de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el Colegio Libre de Estudios Universitarios (CLEU), la Universidad Metropolitana de Occidente, la Universidad del Golfo de México y el Instituto Superior Universitario México (ISUM) de Toluca- para divulgar la función y aplicación de las criminologías específicas en los fenómenos de la criminalidad así como diversos aspectos jurídicos relacionados, por ejemplo, con la justicia juvenil en el ámbito del Derecho Europeo, los métodos alternativos a la resolución de conflictos o el marco legal de las personas internacionalmente protegidas. Con una media de más de doscientos asistentes, todos los eventos contaron con un público muy participativo que interactuó con los ponentes a través de las redes sociales. Por mi parte, tuve el honor de participar impartiendo seis conferencias y cuatro talleres. Desde este blog quiero agradecer el cordial recibimiento que me brindaron, en todo momento, las entidades organizadoras y el enorme afecto que demostró el público al finalizar cada sesión formativa. Ha sido una experiencia magnífica. Gracias México ;-)
| Con Agustín, Rogelio, Juan José, Odalis, Jose, Eduardo e Irma Wade Trujillo, en Villahermosa (Tabasco). |
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| Impartiendo una conferencia sobre criminología del arte en el Centro de Cultura Contemporánea de México DF. |
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| Entrega de credenciales en el congreso de Oaxaca. |
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| Con Rogelio, Sanahe, Wael, Odalis, Jose, Juan José, Agustín, y Eduardo en el aeropuerto de Guadalajara (Jalisco). |
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| Con los ponentes y alumnos en Minatitlán (Veracruz) |
9 de septiembre de 2014
«Conferencia sobre Criminología del Arte» en Valladolid
Con la colaboración de SECCIF, la Jefatura Superior de Policía de Castilla y León ha organizado un ciclo de conferencias para celebrar el “Día de la Policía 2014” que se llevará a cabo en el salón de actos de la Casa Revilla, de Valladolid, el 29 y 30 de septiembre de 2014, a partir de las 19h30, con entrada gratuita hasta completar el aforo. Bajo el sugerente título de “Investigación criminal: realidad, ficción y arte”, el primer día César Bruña Diéguez [Inspector del Cuerpo Nacional de Policía] y César Pérez Gellida [escritor que triunfa con la trilogía que comenzó Memento mori] hablarán sobre “Homicidios: de la investigación real a la ficción literaria”; el segundo día, seré yo quien impartiré la conferencia “Crímenes y castigos según la criminología del arte” donde analizaremos más de una veintena de “cidios” desde la perspectiva de la pintura así como el reflejo que las penas infamantes, corporales y de muerte han tenido en la quinta de las Bellas Artes.
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| Salón de actos de la Casa Revilla. |
5 de julio de 2014
«La justicia juvenil en el Derecho Europeo» en DyCS #37
El Consejo de Europa ha desarrollado una labor específica en el ámbito de la justicia juvenil más constante que los distintos organismos de la Unión Europea, donde sólo se ha planteado este debate desde un punto de vista genérico, en el marco de otras políticas más amplias [como la normativa que afecta a la juventud, la infancia, las drogodependencias o la delincuencia]; de modo que las propuestas de la UE se caracterizan por ser menos significativas que las recomendaciones del Consejo de Europa y por mantener una línea de trabajo muy cercana a las reglas y directrices aprobadas en el marco de las Naciones Unidas. El artículo que he publicado en el número 37 de la revista peruana Derecho y Cambio Social analiza la normativa que han aprobado ambas instituciones paneuropeas.
26 de junio de 2014
«La singular prueba del asesino crucificado» en QdC #25
En 1801, el escultor Thomas Banks (1735-1805) y los pintores Richard Cosway (1742-1821) y Benjamin West (1738-1820) –que, por aquel entonces, presidía la Royal Academy of Arts de Londres– comenzaron a debatir sobre la forma en que se representaba la crucifixión de Jesucristo en las Bellas Artes porque, en su opinión, la iconografía clásica no había sabido plasmar la muerte del Nazareno en la cruz, desde un punto de vista anatómico. El origen de la habitual disposición de la figura del Salvador que se mostraba erguido, crucificado con los brazos perpendiculares al cuerpo, en línea con el travesaño de madera horizontal –el patibulum– y formando un ángulo de prácticamente 180º, surgió en Bizancio y, en la época del emperador Constantino, se incorporó a la imaginería europea, convirtiéndose en uno de los motivos más recurrentes del arte cristiano hasta que, en la Edad Media, los pintores que escenificaron el calvario adoptaron una postura más natural, suavizando el ángulo formado por los brazos al inclinar las extremidades por el peso del cuerpo pero, aún así, Banks, Cosway y West estaban convencidos de que aquellas pinceladas no se habían ejecutado de acuerdo con unos cánones naturales. Tan solo necesitaban crucificar un cuerpo para poder demostrarlo. Así comienza esta curiosa historia real que he publicado en el número 25 de la revista Quadernos de Criminología.
10 de junio de 2014
«El denario del César» en CONT4BL3 #XL
Junto al conocido pasaje bíblico que el desafortunado Masaccio pintó al fresco a comienzos del siglo XIV, existen otras escenas en las Sagradas Escrituras que contienen indudables referencias tributarias pero una de las más conocidas es la lección del denario del César que narran tres de los evangelistas. En mi sección ContabilizARTE analizamos la historia de aquellos versículos para descubrir que, hace casi dos mil años, el sistema de ingresos públicos ya distinguía entre impuestos y tributos; asimismo, conoceremos la obra de dos de los pintores que mejor han retratado esa escena del Nuevo Testamento: el italiano Mattia Preti y el francés Valentin de Boulougne. Todo ello en un número especial de la revista CONT4BL3 que edita la Asociación Profesional de Expertos Contables y Tributarios (AECE) porque esta publicación trimestral alcanza su número 50, en la IV época desde que se fundó como un boletín, el 1 de mayo de 1983.
3 de abril de 2014
«La burbuja de los Mares del Sur» en CONT4BL3 #XLIX
Imaginemos que, hoy en día, un famoso pintor hiperrealista decidiera inspirarse en las manifestaciones de los preferentistas, que han perdido sus ahorros al desconocer el verdadero riesgo en que se incurría al invertir en dichos productos –como lo ha definido la Audiencia Nacional– y que los retrata, en un gran lienzo, protestando ante la sede de alguna entidad financiera. Salvando las distancias, eso mismo fue lo que pintó el artista inglés Edward Matthew Ward, en 1847, cuando representó a los afectados de una salvaje especulación, quejándose por la pérdida de su dinero en el Callejón de los cambios, de Londres, víctimas del escándalo de la Compañía de los Mares del Sur que originó el estallido de la primera gran “burbuja” que explotó en la economía mundial; la causante de que el Parlamento de Westminster aprobase la llamada Bubble Act [Ley Burbuja], a principios del siglo XVIII. En el número 49 de la revista CONT4BL3 escribo sobre esta curiosa historia que Ward reflejó en su cuadro, repasando la vida de este desconocido pintor inglés hasta su trágico desenlace.
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